Ante la previsión de precipitaciones superiores a lo normal y tormentas intensas asociadas al fenómeno climático "El Niño", los concejales José María Canelada y Gustavo Cobos presentaron un proyecto de ordenanza en San Miguel de Tucumán para crear el "Plan Maestro de Gestión Integral de Drenaje Urbano y Resiliencia Hídrica (PM-GIDU)". La iniciativa, que se nutrió de los aportes técnicos de ingenieros civiles, apunta a dejar atrás las soluciones reactivas y busca consolidar una política de planificación a largo plazo.
El Niño se intensifica y alcanza un nivel histórico: qué significa el “Súper Niño”Claves del proyecto
- Diagnóstico y mantenimiento: propone realizar un relevamiento integral del sistema pluvial, detectar puntos críticos y zonas de riesgo, y fijar un programa anual y obligatorio de mantenimiento preventivo para conductos, canales y sumideros.
El Niño se intensifica: qué provincias tendrán más lluvias y cuándo- Nueva infraestructura y control: establece que los nuevos loteos, ampliaciones y grandes emprendimientos urbanísticos deberán presentar estudios de impacto e incidencia hídrica para mitigar el volumen de agua de lluvia.
La probabilidad de un episodio histórico mundial de El Niño es del 75%- Modelo de "ciudad esponja" adaptado: al estar consolidada más del 92% de la superficie urbana, la propuesta descarta una transformación radical, pero adopta de manera progresiva y localizada soluciones de retención, infiltración y almacenamiento según las posibilidades del suelo municipal.
- Herramientas de gestión: crea un "Mapa Digital del Sistema Pluvial", un protocolo formal de emergencia hídrica, un informe anual obligatorio del Ejecutivo al Concejo y una partida presupuestaria específica.
- Articulación metropolitana: incorpora mecanismos de coordinación con el Gobierno provincial y municipios vecinos para abordar aquellas cuencas hídricas que trascienden los límites de la capital.
Hacia una solución estructural
Durante la presentación, Canelada remarcó que las medidas responden tanto al escenario climático actual como a una deuda histórica de la ciudad frente a los anegamientos recurrentes y episodios trágicos del pasado. "El objetivo es estar un paso antes y mitigar las consecuencias de las tormentas", advirtió el edil.
Por su parte, Cobos enfatizó que el crecimiento demográfico y edilicio no puede seguir ignorando el comportamiento del agua: "No se trata solamente de hacer más desagües, sino también de evitar que cada nueva intervención urbana agrave el problema", concluyó.